10 propiedades del té verde que tu cuerpo agradecerá

 


El té verde es una de las bebidas más saludables del planeta. Además de su capacidad de funcionar como suplemento en las dietas para perder peso, el té verde mejora la función cerebral, disminuye el riesgo de sufrir cáncer y mucho más.

1. Contiene componentes bioactivos que mejoran la salud

Muchos de los componentes bioactivos en las hojas de té se trasladan a la bebida, la cual contiene grandes cantidades de nutrientes importantes.

Está repleta de polifenoles, como flavonoides y catequinas, que funcionan como poderosos antioxidantes (1).

Estas sustancias pueden reducir la formación de radicales libres en el cuerpo, protegiendo a las células y moléculas del daño. Los radicales libres juegan un rol esencial en el proceso de envejecimiento y en el desarrollo de varias enfermedades.

Uno de los componentes más poderosos en el té verde es un antioxidante denominado epigalocatequina galato (EGCG), el cual ha demostrado ser útil en el tratamiento de varias enfermedades y quizás sea una de las razones principales detrás del poder medicinal del té.

Además, el té verde incluye pequeñas cantidades de minerales muy importantes para la salud.
Es importante elegir marcas prestigiosas al momento de comprarlo, ya que algunas de menor calidad pueden contener niveles demasiado altos de fluoruro (2).

Resumiendo: El té verde está lleno de componentes bioactivos con varios beneficios para la salud.
 

2. Mejora la función cerebral


El ingrediente clave en el té verde es la cafeína. No contiene tanta como el café, pero sí la suficiente para producir una respuesta orgánica sin el efecto colateral de ansiedad asociado con su exceso.

Lo que la cafeína le hace al cerebro es bloquear un neurotransmisor inhibidor llamado adenosina. De esta manera, eleva los impulsos neuronales y la concentración de neurotransmisores como la dopamina y la norepinefrina (3, 4).

La cafeína ya ha sido estudiada de manera intensiva y se demostró que lleva a mejoras en varios aspectos del funcionamiento cerebral, incluyendo el humor, los niveles de alerta, el tiempo de reacción y la memoria (5).

Sin embargo, el té verde contiene más que sólo cafeína. También incluye el aminoácido L-teanina, que posee la capacidad de cruzar la barrera sangre-cerebro (6).

La L-teanina eleva la actividad del neurotransmisor inhibidor GABA, que posee efectos anti-ansiedad. Al mismo tiempo, sube los niveles de dopamina y la producción de ondas alfa en el cerebro (7, 8).

Además, algunos estudios muestran que la cafeína y la L-teanina pueden tener efectos en sinergia. La combinación de ambas es particularmente potente al momento de mejorar la función cerebral (9).

Así, de la mano de la L-teanina y de la menor dosis de cafeína, el té verde puede brindar un estímulo diferente, más suave, que el del café. Muchas personas dicen que el efecto redunda en una energía más estable y mayor productividad.

Resumiendo: El té verde contiene menos cafeína que el café, pero la suficiente para causar efectos. Además, contiene el aminoácido L-teanina, que puede funcionar en sinergia con el café para optimizar el funcionamiento del cerebro.


3. Eleva la quema de grasas y mejora la performance física

 

En varios estudios controlados en humanos, se ha podido demostrar que el té verde eleva la quema de grasas y el metabolismo (10, 11).

En una investigación realizada en 10 hombres saludables, el té verde subió el gasto energético en un 4 % (12). Otro estudio mostró que, consumiéndolo, la oxidación de grasas se elevó en un 17 % (13).

Sin embargo, es importante también subrayar que otros estudios sobre el té verde no mostró ninguna mejora en el metabolismo, así que los efectos pueden depender del individuo (14).

La cafeína por sí sola también funciona al momento de mejorar la performance física, movilizando ácidos grasos desde los tejidos y poniéndolos en disponibilidad para ser usados como energía.

Así, en dos estudios de revisión independientes, la cafeína elevó el rendimiento físico entre un 11 y un 12 % en promedio (15, 16).

Resumiendo: El té verde eleva el metabolismo y la quema de grasas a corto plazo, aunque no todos los estudios están de acuerdo en este punto.

4. Los antioxidantes en el té verde podrían reducir los riesgos de sufrir algunos tipos de cáncer

 

Se sabe que el daño oxidativo contribuye al desarrollo de cáncer y que los antioxidantes pueden tener un efecto protector (17).

Y el té verde es una excelente fuente de poderosos antioxidantes, así que tiene sentido que pueda reducir el riesgo de cáncer, lo cual efectivamente parece hacer en relación a algunas manifestaciones de esta enfermedad:

  • Cáncer de mama: Un meta-análisis de estudios observacionales encontró que las mujeres que bebieron la mayor cantidad de té verde tuvieron un riesgo 22 % menor de desarrollar cáncer de mama (18).
  • Cáncer de próstata: Un estudio encontró que los hombres que bebían té verde tenían un riesgo 48 % menor de sufrir cáncer de próstata (19).
  • Cáncer colorrectal: Un estudio realizado sobre 69.710 mujeres en China encontró que las bebedoras de té verde redujeron en un 57 % el riesgo de desarrollar cáncer colorrectal (20)

Múltiples estudios observacionales además mostraron que las personas que bebían té verde tenían una tendencia significativamente menor de sufrir varios tipos de cáncer (21, 22, 23).

En este sentido, es importante tener en cuenta que no es una buena idea ponerle leche al té, porque podría reducir su valor antioxidante (24).

Resumiendo: El té verde posee poderosos antioxidantes que podrían proteger contra el cáncer. Múltiples estudios muestran que las personas que lo consumen tienen un riesgo menor de padecer varios tipos de la enfermedad.


5. Podría proteger al cerebro del envejecimiento bajando el riesgo de sufrir Alzheimer y Parkinson

 

El té verde no sólo puede optimizar las funciones del cerebro a corto plazo, sino también protegerlo en la vejez.

Múltiples estudios muestran que las catequinas en el té verde pueden tener efectos protectores sobre las neuronas en tests de laboratorio y sobre animales, reduciendo potencialmente el riesgo de Alzheimer y Parkinson (25, 26)

Resumiendo: Los componentes bioactivos del cerebro podrían proteger las neuronas y reducir la posibilidad de sufrir enfermedades neurodegenerativas.


6. Mata bacterias, mejorando la salud dental y reduciendo riesgos de infección

 

Las catequinas en el té verde tienen otros efectos biológicos adicionales. Algunos estudios muestran que pueden matar bacterias e inhibir virus como el de la gripe, bajando potencialmente el riesgo de infecciones (27, 28).

El streptococcus mutans, principal bacteria nociva en la cavidad bucal, inhibe su crecimiento de la mano de las catequinas, por lo cual el consumo de té verde se asocia con mejor salud dental y menor incidencia de caries (29, 30).

Otro gran beneficio del té relacionado con este último punto es que múltiples estudios muestran que también puede combatir el mal aliento (31).

Resumiendo: Las catequinas en el té verde inhiben el crecimiento de bacterias y de algunos virus. Esto puede combatir infecciones, mejorar la salud dental, bajar el riesgo de sufrir caries y reducir el mal aliento.


7. Reduce el riesgo de sufrir diabetes tipo 2

 

Varias investigaciones muestran que el té verde puede mejorar la sensibilidad a la insulina y reducir los niveles de azúcar en sangre (32, 33).

Un estudio en Japón mostró que las personas que bebían la mayor cantidad de té verde tenían un riesgo 42 % menor de desarrollar diabetes tipo 2 (34).

Y una revisión de siete estudios con un total de 286.701 individuos mostró que los bebedores de té verde reducían en un 28 % el riesgo de sufrir diabetes (35).

Resumiendo: Algunos estudios controlados muestran que el té verde puede causar leves reducciones en el azúcar en sangre. Además, contribuiría al descenso en el riesgo de sufrir diabetes tipo 2 a largo plazo.


8. Hace descender las posibilidades de desarrollar problemas cardíacos


El consumo de té verde, según algunos estudios, puede mejorar algunos factores de riesgo de la enfermedad cardíaca. Esto incluye al colesterol total, al LDL y a los triglicéridos (36).

Además, eleva dramáticamente la capacidad antioxidante de la sangre, que protege al colesterol LDL de la oxidación, uno de los pasos clave en el proceso de los problemas cardíacos (37).

Y considerando los efectos beneficiosos sobre estos factores de riesgo, no es sorpresivo que las personas que beben té verde puedan tener hasta un 31 % menos de posibilidades de desarrollar enfermedades cardiovasculares (38).

Resumiendo: El té verde baja tanto el colesterol total como el LDL, además de proteger las partículas de LDL de la oxidación. Estudios observacionales muestran que los bebedores de té verde poseen un riesgo menor de desarrollar problemas cardiovasculares.


9. Puede ayudar a perder peso y a bajar el riesgo de obesidad

Considerando que el té verde puede acelerar el metabolismo a corto plazo, un efecto natural derivado de ese proceso es la pérdida de peso.

Varias investigaciones muestran que el té verde puede llevar a una reducción de grasa corporal, especialmente en el área abdominal (39, 40).

Uno de esos estudios fue practicado de manera controlada sobre 240 personas durante 12 semanas. El grupo que bebió té verde presentó una disminución significativa del porcentaje de grasa corporal, el peso, la circunferencia de la cintura y la grasa abdominal (41).

Sin embargo, otros estudios no muestran pérdida de peso estadísticamente significativa mediante el consumo de té verde, así que este efecto debe tomarse con cautela (42).

Resumiendo: Según algunos estudios, el té verde lleva a un incremento en la pérdida de peso y en la quema de grasa abdominal.
 

10. Podría contribuir a una vida más larga

 

En un estudio realizado sobre 40.530 adultos japoneses, los que bebieron cinco o más tazas al día de té verde presentaron una menor mortalidad en los siguientes 11 años (43):

  • Muerte por cualquier causa: 23 % más baja en mujeres, 12 % en hombres.
  • Muerte por problemas cardíacos: 31 % menor en mujeres, 22 % en hombres.
  • Muerte por accidentes cerebrovasculares: 42 % más baja en mujeres, 35 % en hombres.

Otro estudio que incluyó 14.001 japoneses de entre 65 y 84 años halló que los que consumían las mayores cantidades de té verde tenían una mortalidad reducida en un 76 % durante los siguientes seis años (44).

Para tener en cuenta
Si se busca mayor bienestar, menos grasa y un riesgo reducido de sufrir varias enfermedades crónicas, quizás sea una gran idea convertir al té verde en una parte esencial de la dieta.
 
Autor: Natalia